Odio. Odio quizás sea una palabra muy cruel.
Pero sí, es odio lo que siento por dentro. Ira que me carcome como pequeñas hormigas que buscan manjares para guardarse del invierno.
¿Y que gano odiando? ¿Odiándome a mi misma? La más certera soledad. La horrible agonía de despertarme cada día y sentir que será uno más. Uno más de tantos que pasarán sin más. ¿Para que luchar si está todo perdido cuando nacemos?
Lugar donde lo eterno y la nada se unen creando el más profundo y absurdo de los nihilismos.
Bienvenidos
"Esa engañosa palabra mañana, mañana, mañana, nos va llevando por días al sepulcro, y la falaz lumbre del ayer ilumina al necio hasta que cae en la fosa..." William Shakespeare.
lunes, 2 de enero de 2012
lunes, 21 de noviembre de 2011
Qué me queda...
Esto que escribo ahora no es para uso y disfrute "literario" (sí es que puedo decir que lo que escribo pertenece a alguna forma de literatura...), por lo que no tendré cuidado a la hora de cuidar la forma en que está escrito, ni usaré sinónimos ni rebuscaré en el fondo de los diccionarios para encontrar palabras acordes a algún tipo de...belleza. Simplemente me dejaré llevar por mi mente y mis manos.
Empezaré contando una historia:
Erase (típico) alguna vez, en algún lugar de esta enorme ciudad llamada Gyth, una familia formada por 5 miembros : padre, madre y 3 pequeñas bolitas de pelo que se hacían llamar entre ellos hermanos.¿Vivían en paz? Aparentemente sí. Pero aparentemente todos somos felices y tenemos vidas geniales. Y como era apariencia, esta familia( como otras tantas) tenían muchos problemas.¿Qué clase de problemas? Los típicos :no tenían dinero para comprar comida, no podían pagar alquiler (sí, como todo buen ciudadano medio el padre no podía permitirse comprar una casa),...Podría decirse que vivían en la más auténtica miseria.¿Miseria? No. Eso estaba más allá de la miseria. Estaban al borde de la catástrofe. Por no decir que se habían desplomado totalmente en la más absoluta y triste...indigencia.¿Y qué hacía esta familia para intentar salvarse? Como he mencionado antes, la familia estaba compuesta por padre, madre y 3 bolitas de pelo que se hacían llamar...¿3 bolitas de pelo? Sí señores. Y no es que fueran 3 bolitas de pelo en sí. Eran 3 pelusas de polvo acumuladas por la mala gestión que de la asquerosa casa hacía la madre, mientras esperaba al padre que "volvía del trabajo"(de apoyar el codo en la barra y beber hasta que cerraban el bar.¿Cómo pagaba las copas? Engañaba a personas que pasaban por allí, se las dejaba a deber al camarero...Y cambiaba de bar.)¿Y por qué los menciono como padre y madre? Y, ¿por qué digo que las pelusas se hacían llamar entre ellos hermanos? La "madre" pasaba mucho tiempo sola viendo la televisión (su mayor distracción) y ésta la tenía tan...ensimismada, que empezó a ver cosas dónde no las había. Y como su frustración era el no haber tenido hijos, comenzó a hablar con pelusas. Cuando el "padre" volvía a casa, estaba tan borracho que se dejaba llevar por los comentarios que le hacía la "madre", por lo que aparentemente para ellos, dentro de su miseria eran...felices porque habían sido capaces de crear una vida paralela a la que vivían, en la que tenían una familia.(¿Por qué 3 pelusas? Como sí digo 20...Es por decir un número aleatorio). Y así era como intentaban salvarse: viviendo una vida rodeada de mentiras y engaños, provocados por una lado por el consumo de alcohol en cantidades ingentes por parte del "padre" y por la excesiva exposición a la televisión por parte de la "madre"; y por otro lado la vida que habían elegido vivir les había llevado a actuar de esa manera.
Todos, como esta "familia", nos imaginamos un mundo ideal que intentamos proyectar mientras vivimos esta repugnante vida que creamos. ¿Qué pasa cuando nos damos cuenta de que todo lo que nos rodea...O mejor dicho, lo que creemos que nos rodea no existe realmente? Posiblemente la familia de mi cuento terminara matándose...Porque locos ya estaban. Hasta ese punto no creo que lleguemos. Pero realmente eso pasa por la cabeza de muchos cada vez que se derriban los falsos ídolos que nos creamos a nuestro alrededor :nuestra familia, nuestros amigos, nuestras parejas...¿Todo termina destruyéndose? ¿Es que no existe nada seguro, nada real en esta vida? Depende del valor de seguridad que le des a las cosas que te rodean. Ellas por sí mismas no las tienen.Tú les das esa importancia. Y esa importancia otorgada es la que nos oprime, nos devora, nos corrompe hasta el punto que nos creemos que existe esa seguridad. Que existen esos ídolos. Y hacemos creer a los que nos rodean que poseemos la máscara de la medusa con la que ocultamos nuestra vida. Pero los demás se dan cuenta de que esa máscara es débil. Nos damos cuenta que la vida que nos proyectan y nos hacen creer que es suya no es realmente así.
Para concluir: simplemente es una pequeña reflexión, motivada quizás por la hora que es, lo cansada que estoy...Quizás mañana lea esto y piense: ¿por qué?. Pero bueno.
lunes, 3 de octubre de 2011
Ojos...
¿Qué es lo que veo cuando te miro a los ojos? Una vasta extensión de locura y amor. Una llanura eterna de pasión sin control en la que paseamos sin temor a que lleguemos al final del camino. Océanos de placer inagotable donde nos sumergimos una y otra vez hasta que nuestros cuerpos, agotados de tanto aguantar por no hundirse en el profundo abismo, se dejan llevar por olas cálidas de cariño.
Montañas inalcanzables donde el dolor se encuentra en sus cimientos pero en cuyas cumbres solo existe el triunfo de una vida plena y sin miedo a saber cuál será su final.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Tarde de trabajo...
Su intoxicante olor a tumba obnubilaba mis sentidos acercándome un poco más a su esencia muerta e inerte ...¿Quién era el poseedor de tan repugnante fragancia? Mi alma aferrada a un sentimiento muerto y vacio: LA VIDA.
domingo, 11 de septiembre de 2011
Una tontería...
Cual galgo enloquecido
camina de arriba abajo
un señor de andar simiesco
pelo encumbrado en nieves
manos engarzadas en carbón
cuerpo perfilado por un bufón.
lunes, 8 de agosto de 2011
Adiós...
Ha llegado el momento de decir adiós a cada momento de esta asquerosa existencia. ¿Suicidio? No. Olvido completo de cada recuerdo, grato o desagradable, que guarde en mi memoria. Borrar para comenzar otra vida. ¿Otra vida? ¿Para que sea igual que la que tengo ahora? ¡No quiero otra nueva vida! Quiero simplemente vivir...
Estoy triste...Adiós.
Estoy triste...Adiós.
lunes, 18 de julio de 2011
No puedo...
No puedo seguir derramando lágrimas en vano. Mis ojos no soportan el llanto continúo, ya que hasta ellos se han secado y escuece.
Agotada estoy ya mentalmente. No puedo seguir aquí.Necesito respirar. Necesito vivir. Vivir...¿Acaso sé qué es eso? Hace tanto que olvidé que era la vida que no tiene sentido escribir esa palabra.
No puedo seguir....Necesito...Huir...Y no enfrentarme a más problemas. Olvidarme de todo. Y huir lejos.
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